Este pasado 6 de mayo, al término de la manifestación Madrid no se vende, un grupo de personas ha abierto un nuevo espacio para el común, en el paseo del Prado 30, esquina a la Calle del Gobernador.

Se trata de un edificio público que la anterior alcaldesa de Madrid, Ana Botella, había regalado a un arquitecto amigo de Aznar, cuando estaba en uso por parte del Centro de Salud de Retiro (que desalojaron al firmarse el acuerdo), y a poco de dejar el cargo. El acuerdo que Botella firmó con Ambasz incluía una cesión por 75 años, y se suma a la larga lista de actuaciones corruptas que han venido realizando los distintos gobiernos del Partido Popular en Madrid (Caja Mágica, M30, Open Tenis, Campo de Golf en Chamberí…).

Desde La Ingobernable, se invita a todas las personas y colectivos a participar del espacio.

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